viernes, 18 de mayo de 2012

La visita de Andrés Manuel

La visita de Andrés Manuel.

El lugar se veía casi vacío, eran las 4 de la tarde y la plaza de toros Eduardo  Funtanet no conseguía llenarse ni siquiera a la mitad de su auditorio, en las distintas entradas se instalaban personas que trabajaban para los partidos organizadores. Te entregaban una bandera y seguías el camino acompañado de los puestos de comida hasta llegar a las escaleras, las subías y veías un panorama desolador. Dentro de una hora se suponía iniciaba la presentación de Andrés Manuel López Obrador en la plaza de toros de Mazatlán.

Guadalupe Guizar uno de los organizadores por el Partido Movimiento Ciudadano declaró: “Estamos confiados en que se va a llenar, nosotros esperamos a que la gente venga y no acarrearlos.” Mientras contestaba ordenaba a los jóvenes que repartían las banderas a que se acomodarán en cada entrada.

Se empezaba a observar la entrada de más gente cada vez, se llenaba mitad de la plaza donde había sombra. Muchos adultos mayores y jóvenes había en el lugar, los dos extremos del electorado se veían en mayoría en la plaza. En el ruedo se encontraba un templete con una banda tocando en el y algunas personas sentados frente al grupo.

El calor seguía aumentando como aumentaba la llegada de personas al recinto, familias enteras agitaban sus banderas y buscaban el lugar, una combinación de amarillo y naranja empezaba a formarse en los graderíos. Se empezaba a anunciar una obra de teatro, la representación abordaría el tema de las distintas maneras de ejercer el voto y que fuera válido para el candidato de las izquierdas.

El grupo compuesto por integrantes de MORENA (Movimiento de Regeneración Nacional) improvisaron con una mesa y un par de cajas una casilla electoral. Recrearon el momento del voto y pasaron algunos integrantes con grandes cartulinas mostrando las distintas opciones que sirven para darle el voto a AMLO. Uno de los participantes terminó la obra con un discurso sobre la democracia, cuando pidió la participación del público el grito fue mayor de lo esperado, el recinto estaba más allá de la mitad de su capacidad.

La otra mitad del lugar se empezaba a poblar, las banderas se agitaban a pesar de la ausencia de viento, el calor recrudecía con cada cuerpo que se agregaba a la conglomeración. El polvo se levantaba con cada movimiento y se adhería al sudor, la paciencia se limitaba, pasaban de las cinco de la tarde.

 Empezaron los discursos políticos, se hizo un breve resumen de las propuestas del protagonista del evento, como en una pasarela de Milán empezaron a desfilar los candidatos a diputados y senadores del estado de Sinaloa. Entre ese grupo de políticos resaltaba una figura. Una mujer mayor, Meche Murillo, que con su traje verde robo gran cantidad de aplausos, era por mucho la de más edad de los que estaban arriba del templete. Con todas las personalidades en el templete ya solo faltaba el candidato presidencial.

Se anunció su entrada, una larga valla humana marcaba el camino que seguiría el ex jefe de gobierno del Distrito Federal hasta el templete. El camino fue largo, la valla no sirvió de mucha protección pues las mismas personas que se suponían le permitirían el paso se lanzaron sobre él a pedirle la mano o tomarse fotografías. El griterío era ensordecedor, la plaza Eduardo Funtanet, llamada así en honor al famoso rejoneador mexicano, estaba llena.

La mayor parte de las personas que se acercaban eran mujeres, decididas por acercarse al candidato rompían lo que quedaba de valla y se abrían paso hasta AMLO. Una señora que desde el inicio del evento soñaba con tomarle la mano a López Obrador no lo logró. Gloria Guerrero era su nombre. Decía tener 68 años, su débil paso y la curva en su espalda que la hacían lucir mayor le hicieron imposible adentrarse en el tumulto que rodeaba a Andrés Manuel.

“Nomás quería platicar tantito con él, pero con tanta bola no se puede”, comentó la señora con una sonrisa que la acompaño durante todo el discurso del candidato a la presidencia. Al subirse al escenario fue saludado por cada uno de los políticos presentes, entre el público se escuchaban distintos gritos de aliento. Se escuchaba el ya famoso “es un honor estar con Obrador” hasta el más agresivo, el “ya llegó, ya está aquí, el que va a tumbar al PRI”.

La señora Mercedes Murillo, inició con un discurso que terminó por encender a la multitud, le interrumpían los gritos de ¡Presidente, Presidente! Al finalizar todo mundo estaba emocionado pero el micrófono pasó a manos de un desconocido para la mayoría, Raúl Inzunza, ex presidente municipal de Guasave y ahora candidato al senado por el Movimiento Progresista.

El discurso leído por Inzunza resultó cansado, la gente esperaba el discurso de Andrés Manuel y este no llegaba. El micrófono cambió de manos, el sudor recorría el rostro moreno del candidato a la presidencia. La garganta seca y el polvo parecían detener sus palabras. La primera palabra salió y sus seguidores estallaron, la emoción desbordaba en los miles de asistentes.

En el discurso hizo énfasis en sus propuestas anti-corrupción, energéticas y en los temas de educación, la gente aplaudía y contestaba a las peticiones de AMLO. El diálogo se alargó bastante pero la mayor parte de los asistentes lo acompañaron y le aplaudieron hasta el final, pidió tener esperanza y aseguró que se iba por buen camino. Gloria como otros miles más se le entregó en aplausos.

La gente salía lentamente, y sobre la avenida se veían banderas con los colores del PRI y el PAN, decidieron hacer propaganda ahí, actos vergonzosos de la política mexicana. Pero como Gloria y muchos más aún hay esperanza.

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